¿Te has preguntado por qué los head-up display se parecen tanto a los que se muestran en películas de ciencia ficción? Lejos de ser una casualidad, es un hecho intencionado. Muchas marcas inspiran sus diseños en conceptos de ficción. Algo que ocurre desde hace tiempo y conforma nuestra tecnología.

Ahora las empresas están interesadas en hacer posible lo que vemos en el cine. Y, más importante, tal y como lo vemos en el cine. El espectador de películas es usuario de servicios. Quiere que todo funcione como lo ha visto en las películas.

Hace más de una década, representantes del Universo Cinematográfico de Marvel  pidieron a Perception que diseñase la tecnología de la saga. No solo a nivel funcional, sino también visual. Cuando observamos a Iron Man ponerse el traje o a Peter Quill pilotando, vemos el trabajo de Danny González y Jeremy Lasky. Fundadores de la marca.

Sin duda el MCU ha sido un éxito por su humor, complejidad y calidad de imagen. Es aquí donde entran las marcas de coches, que cuando quieren diseñar el panel de instrumentos. Desde concepts, vehículos futuristas o líneas premium miran a esta empresa y dicen: “Lo quiero como en Marvel”.

La tecnología se basa en ciencia ficción

La ciencia ficción y los vehículos tienen un largo recorrido de la mano. Y las motocicletas tienen un lugar especial. Las motos de luz que nos proponía ‘Tron’ (1982, 2010) contra cuyos senderos no podíamos chocar. La Batpod en ‘El Caballero Oscuro’ (2008). Y, si nos vamos un poco más hacia el futuro, las motos con turbina de avión de ‘Priest’ (2011). Incluso las deslizadoras 74-Z de ‘El retorno del Jedi’ (1983). Hay decenas de ejemplos, y algunos se hacen reales.

En 2016 BMW presentó su Motorrad Vision Next 100, una moto con ruedas enormes. Contaba con sistema de “autobalanceo” basado en giróscopos que hace difícil que el piloto se caiga. Evoca a una mezcla entre la Batpod y las motos de luz. La batería eléctrica incorporada, como las que llevan las motos de motosharing, era ficción hasta hace un par de años.

Yamaha también está experimentando con la movilidad eléctrica y los diseños de ciencia ficción. Su MOTOROiD de 2017 recuerda al diseño de la actual franquicia ‘Transformers'(2007) y los Mechs de ‘Falling Skies’ (2011). Da la impresión de que en cualquier momento se levantará y empezará a correr o disparar.

BlackFly es un vehículo volador eléctrico monoplaza con una autonomía de 40 kilómetros. Es capaz de despegar en vertical y de alcanzar los 100 km/h. Como no necesita carreteras, puede volar en línea recta, acortando distancias. Lejos de ser un concept, ya ha volado el equivalente de 25 vueltas al mundo. Además, su consumo por kilómetro es del 20% al compararlo con un turismo de gasolina.

Autónomo es el futuro de la movilidad y también un vehículo surgido hace nueve años de la ciencia ficción. En su vídeo presentación no tienen reparos en usar la canción ‘Hurry Up, We’re Dreaming’ de ‘M83’. La misma que iluminaba el tráiler de la película ‘Atlas de las Nubes’ (2012) y que formaba parte del filme. En este, un vehículo similar al BlackFly era usado por las fuerzas del orden.


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